Lunes, Diciembre 10, 2018

Historia Mozucu

  • Indalecio Zaballa "Masio", describe en la Última Trova la historia de la fiesta del Mozucu y la promesa que acerca a los vecinos de Ruiloba cada año al Barrio de la Virgen.

"La primera vez que di un recital fue aquí, el La Hayuela, cuando tenia veintitrés o veinticuatro años, en la noche del Mozuco. Porque entonces no existían las orquestas ni nada de eso. Solo había pito y tambor. Actuó Joaquín Mediavilla, de Villapresente, el mejor pitero que he conocido en toda Cantabria, y le acompañaba Manolo Angulo, de Rodezas, que ha tenido unas manos divinas y que, como ya he dicho antes, fue el que me enseñó a mi tocar en una lata, estando guardando las vacas en el Carrorrozo y el Coteruco.

Aquella noche del Mozuco, en un descanso, empecé yo. No recuerdo ya lo que les recité. Y cuando terminó la verbena, la mujer de Mayores, que no se era nombre o era apodo, me dice:

-Venga, Masio: no nos vamos sin oírte otra poesía.

Así empecé. Y desde entonces, en cualquier reunión me lo pedían.

De esa manera, según las circunstancias, componía yo las trovas. Por ejemplo, la de la romería del Mozuco, que se celebra el día 9 de septiembre en el barrio de la Virgen de este ayuntamiento de Udías, en cumplimiento de una promesa del año 1700 y algo más.

Se había declarado una epidemia de cólera y pusieron un lazareto en la Cueva de las Cáscaras, que está más allá de la Cornejada, frente a Canales, para los que venían de Ruiloba a Udías. Si estaban enfermos, no podían pasar. Les obligaban a quedarse.

Entonces hicieron los de Ruiloba una promesa: ir todos los años, uno de cada casa, a la Virgen de la Caridad que está allá abajo, en ese barrio de la Virgen.

Que esta Virgen de la Caridad tiene a su vez otra historia. Parece ser que una mujer, que dio a luz y no quería que lo supiese la gente, colocó a la criatura con una mantuca en una cesta de varas, y la colgó de la rama de un roble, donde está la ermita.

Entonces vino una mujer o un hombre que pasaron por allí, y se encontró con aquel crío, con aquel jayón que decimos. Lo llevó a su casa y lo criaron.

Con el tiempo, el jayón ese se marchó a América, y se conoce que hizo fortuna. Y, cuando volvió, mandó construir esa iglesia, la más bonita de Udías, a la Virgen de la Caridad en el sitio donde él fue encontrado.

Como le digo, hicieron esa promesa los de Ruiloba, y aún acuden todos los años, el día 9 de setiembre, a cumplirla. Porque esa gente ha sido siempre muy romera y muy creyente.

Antiguamente, venían con sus burrucos y sus carrucos adornados. Ahora llegan en coches y traen muchas carrozas. Después de la misa hacen una gran comida en la braña de Terán, donde quedan dieciocho robles y hay unas catorce mesas, y luego el baile. Es una fiesta maravillosa."

La Ultima Trova

Indalecio Zaballa "Masio" Antonio Zavala