Viernes, Diciembre 14, 2018

Cueva de El Rescaño

De todas las cavidades y simas que existen en Udías sobresale la cueva El Rescaño.

La boca de entrada se localiza cerca del pueblo de Rodezas, para acceder desde este punto hay que salvar un descenso pronunciado para lo que es necesario equipo de espeleología, existen también otras dos entradas a través del Pozo Peñamonteros y a través de las galerías mineras del Sel del Haya. Su salida se encuentra en el pueblo de Novales (Alfoz de Lloredo).

La cavidad fue descubierta en 1912 por un capataz de la Real Compañía Asturiana de Minas llamado R. Lecuna pero no fue explorada por especialistas hasta la década de los 70. Fue entonces cuando un grupo cántabro de espeleología (el grupo S.E.S.S.) editó un monográfico sobre el macizo kárstico de Udías en el año 1983.  Las exploraciones han destacado el gran desarrollo que presenta esta cavidad, la abundancia de flores de yeso de tamaño espectacular y también sus amplias galerías. Las noticias publicadas por los espeleólogos nos hablan de una cueva de gran amplitud. Algunos llegaron a marcar en el interior de la cueva un paseo subterráneo con bicicleta de montaña, reportaje que fue publicado en junio de 1992 por la revista BTT.

El Rescaño fue incluida en el Catálogo de Grandes Cavidades de Cantabria. Los primeros estudios indicaron que la longitud de la cavidad era de 13,5 km pero las sucesivas investigaciones descubrieron nuevas salas y galerías, concluyendo que el desarrollo de la cueva era muy superior al establecido en un primer momento. Actualmente, el Catálogo de Grandes Cavidades ha fijado el desarrollo de la cueva en 15 km de galerías naturales pero, posiblemente, futuras exploraciones hagan necesario la revisión de esta cifra.

Dentro de la cueva nos sorprenden impresionantes coladas con una variada gama de colores, encontramos también un cañón activo con unos techos que sobrepasan los 30 m de altura generando unas galerías de gran tamaño.

SaladelBosquedelosEnanos WM

La sima de la Luna Llena

Se encuentra en el término municipal de Alfoz de Lloredo, fue descubierta en 1985 por el grupo de espeleología Lenar, se trata de un pozo con apenas recorrido horizontal y que en un principio parecía cerrarse en un paso insalvable a unos 70 metros de profundidad y sobre la cueva El Rescaño. Unos años mas tarde, tras superar este primer cierre, parecía volver a cerrarse a unos 140 metros, los epeleólogos del Speleo Club Cántabro descubrieron entonces una gatera que les permitió descender hasta una encrucijada de galerías que denominaron sala triangular, aún a unos 40 metros sobre El Rescaño. Tras recorrer esta sala se consiguió descender los 40 metros hasta alcanzar una galería secundaria de El Rescaño.

En esta sima se encontraron salas con una superabundancia de flores de yeso de gran tamaño, poco comunes, y que son la característica principal de varios de los ramales de una de las galerías de la sima.